EL ABANDONADO
EL ABANDONADO
ALAN PINTADO SALINAS
Zurcía mis pantalones
para no tener bolsillos,
soy tan pobre
que mi llanto no cuesta,
que mi hambre atroz
se enluta con la noche.
El veneno de mi infancia
sin abrigo y sin amor
me desconsuelo en el alba,
el trasero de las latas
carcomían mis zapatos,
así, vagaba por las calles
sin problemas, sin nada…
Envuelto en periódicos
cuál sábanas húmedas
me despedía de ésta vida,
se acurrucaban mis memorias
en los renglones de un poema
y así anunciaba sin reclamos
la ya anunciada despedida.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada